Esta obra musical, visual y lírica se enmarca en el ejercicio de la libertad de creación artística.
Los textos, temáticas y recursos estéticos empleados forman parte de la tradición provocadora, simbólica y contracultural propia del género “black metal”. La utilización de elementos religiosos responde a una intención crítica, alegórica y satírica dentro de dicho contexto creativo.
La obra no pretende promover odio, discriminación ni violencia contra personas creyentes o integrantes de confesión alguna. Asimismo, se reivindican la libertad de expresión artística y la creación ficcional como espacios legítimos de disenso ideológico, compatibles con la convivencia y el respeto hacia las personas reales.
Se recomienda discreción al oyente/espectador.